LA CERTIFICACIÓN EN COSMÉTICA

En el mercado, podemos encontrar numerosos cosméticos y productos de higiene personal que utilizan los términos “natural” o “ecológico” como reclamo publicitario, pero no todos son iguales. Los únicos cosméticos que garantizan que contienen ingredientes naturales o ecológicos, están libres de sustancias peligrosas para nuestra salud y el medio ambiente son aquellos que han sido certificados bajo alguna de las normativas existentes en el mundo. Estos sellos de calidad y seguridad que avalen el producto y transparentan la composición del mismo pueden ayudarnos objetivamente a elegir un auténtico cosmético econatural.

 

Actualmente los términos “natural” y “ecológico” en cosmética no están protegidos como sucede con el término “ecológico” en alimentación. Esto implica que cualquiera puede utilizar estos términos en un producto cosmético. No existen leyes pero si existen normativas privadas que regulan este tipo de productos y que han sido desarrolladas por certificadoras, asociaciones, fabricantes o algún otro tipo de agente del sector. El cumplimiento de estos requisitos exige un control externo independiente que lo valide, tarea que llevan a cabo diferentes empresas de certificación a través de inspecciones periódicas y auditorías de productos. Los sellos existentes en el mercado pueden ser de normativas específicas de cosmética o genéricos aplicables a diferentes productos.

 

Existe un amplio abanico de normas, y cada una tiene sus particularidades. Nuestra decisión a la hora de elegir un producto no solo debe depender de la normativa bajo la que está certificado el mismo, sino también de los ingredientes que lo componen, el porcentaje total de ingredientes ecológicos, los principios de la marca, la proximidad y la trazabilidad de las materias primas.

 

La certificación de cada producto nos da garantía de calidad y puede ayudarnos a tomar decisiones de compra, pero lo más importante es, leer bien los ingredientes con los que esta elaborado el cosmético, así como tener muy claro lo que hay detrás de cada sello de certificación y qué es lo que acredita.

 

Normas para identificar y categorizar los productos naturales y ecológicos.

 

Como decíamos, al no existir una norma común, empresas privadas han desarrollado  sus propias normas para identificar y categorizar los productos naturales y ecológicos. La mayoría de estas empresas certificadoras se centran en:

  • Porcentaje mínimo de ingredientes ecológicos.
  • Trazabilidad de las materias primas.
  • Porcentaje de ingredientes naturales no permitidos.
  • Listado de ingredientes permitidos o no permitidos.
  • Procesos de transformación que pueden llevarse acabo.
  • La transformación de la materia prima en producto, debe ser un proceso no contaminante y realizado con materias renovables.
  • No irradiado.
  • No contiene nanoparticulas.
  • No testado en animales
  • Cumplimiento de normas sociales relacionadas con la ética en el trabajo y comercio justo.

 

Estos procesos de certificación permiten demostrar que los productos cosméticos fabricados y/o distribuidos cumplen, a su vez, los requisitos exigidos por la empresa certificadora. El control de la producción de cosmética ecológica / natural, se ejerce como una opción voluntaria de las marcas, que se comprometen a producir según los criterios de esa norma, y por consiguiente a someterse a su sistema de control, lo que le permitirá obtener el certificado.

 

En caso de que ese proceso de control sea satisfactorio, la certificación da derecho a etiquetar los productos incluidos en el certificado utilizando los sellos e indicaciones que establece la norma; y con ello a dar mayores garantías a sus clientes sobre la integridad y autenticidad de los productos que ofrece. Al mismo tiempo este derecho conlleva obligaciones, pues la marca una vez que firma un contrato con el organismo de control, se compromete a cumplir con todas las disposiciones de la norma y de los procedimientos de control que correspondan en su caso.

 

Ingredientes con los que esta elaborado el cosmético

 

El sistema de control se basa en la revisión de las medidas de autocontrol tomadas por los operadores y se lleva a cabo de modo profesional, objetivo, y neutral, siguiendo los procedimientos de certificación habitual de los organismos de control acreditados según la Norma ISO/IEC 17065.

 

Por último, es importante destacar que es el producto y no la marca el que obtiene un sello de certificación. Esto significa que dentro de los productos de una misma marca de cosmética ecológica podemos encontrar algunos que no tengan certificados ecológicos. De ahí la importancia de saber leer la etiqueta y reconocer los sellos. En el caso de que un cosmético solicite varias certificaciones, estas figurarán impresas en su etiqueta.

 

El riguroso cumplimiento de estos requisitos y la correspondiente obtención de los sellos de certificación, ponen en valor a entidades, marcas, productos y consumidores al priorizar el cuidado a la piel de las Personas y el respeto al medio ambiente. Cuando en pleno siglo XXI el ser humano en su carrera de desarrollo insuficientemente controlada viene causando múltiples y profundos deterioros en los entornos naturales, la salud de la Tierra y la de las Personas son motivos suficientes para elegir productos que cumplan dichas normas.

 

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