LA NUEVA GENERACIÓN DE INCENDIOS FORESTALES REQUIERE NUEVOS ENFOQUES

España es uno de los países de la Unión Europea más afectados por los incendios forestales, un problema que amenaza con intensificarse debido, entre otras causas, a los efectos del cambio climático. Estos incendios ya no son como antes: son cada vez más grandes, más incontrolables y afectan a un mayor número de población. La nueva generación de incendios forestales de alta intensidad de los últimos años conocidos como GIF (Grandes Incendios Forestales) se han convertido en una prioridad ambiental y un problema que ha alcanzado la categoría de emergencia social, y requieren de un cambio en el modelo tradicional de gestión de los fuegos.

 

 

Cada vez son más casos de incendios forestales de altísima gravedad con desalojos masivos, pérdidas de bienes, personas fallecidas y miles de hectáreas calcinadas. Para hacernos una idea, en 2017, el 63% de los incendios producidos afectaron a una superficie inferior a una hectárea. Sin embargo, a pesar de representar menos del 0,5% en el número total de incendios, 56 Grandes Incendios Forestales, fueron responsables de la destrucción de casi el 55% de las hectáreas totales quemadas.

 

 

Según recoge el “Informe Protege el bosque, protege tu casa” presentado por la organización Greenpeace (@greenpeace_esp) y que analiza los riesgos de este nuevo tipo de incendios, el modelo utilizado hasta ahora basado en la extinción  ya no funciona. Este referido informe, incide en la necesidad de la gestión forestal sostenible para proteger nuestros bosques así como a las personas que los habitan. De igual modo, destaca la importancia de tomar medidas preventivas y de protección por parte de la sociedad (tales como modificar el jardín, preparar la piscina, gestión y limpieza del entorno, etc.). De esta forma, serán necesarios menos recursos para defender las viviendas frente al fuego y los medios económicos y humanos podrán destinarse a la extinción del fuego de los bosques. Una comunidad de personas que habita en zonas forestales, que toma conciencia y ejecuta cambios en sus propiedades constituye un auténtico “equipo de prevención” del riesgo de incendio y de protección en caso de que lleguen las llamas a la zona urbanizada.

 

 

Así mismo refleja que, a causa del abandono de tierras de cultivo y de actividad ganadera, los espacios utilizados para tal fin han sido colonizados por la vegetación continua (proceso denominado “matorralización”) que ha provocado la pérdida del paisaje mosaico que ayudaba a frenar el avance de los incendios. El abandono del aprovechamiento de recursos forestales como la leña, madera, piñas, etc también suponía un notable descenso en la carga de vegetación seca e inflamable (combustible) que facilita la propagación de los incendios. A todo lo cual, se suma la política de repoblaciones de los años 50-60 que se realizó sin plantear una posterior gestión forestal. Todo ello ha provocado una transformación del paisaje, haciéndolo más inflamable, más susceptible a la propagación de incendios y más peligroso ya que en el además se insertan viviendas y personas.

 

 

Resulta necesario comprometerse y encontrar soluciones y alternativas eficaces a la nueva generación de incendios forestales

 

 

Este mismo informe, recoge también que en España el 80% de los municipios en zonas de alto riesgo de incendios no cuenta con planes de emergencia específicos. Tanto es así, que hasta doce comunidades autónomas tienen una valoración deficiente o muy deficiente en su planificación contra el fuego. Solo las Islas Canarias, Catalunya y la Comunidad Valenciana cuentan con planes algo más avanzados, aunque insuficientes.

 

 

Según los datos oficiales, en 2017 el Ministerio realizó labores preventivas en 1.475 hectáreas (frente a las más de 178.000 que resultaron quemadas). La inversión en este tipo de labores para preparar y limpiar los bosques antes de la llegada de las altas temperaturas ha sufrido severos recortes. Entre 2010 y 2011 el gasto en prevención se redujo un 50%. Desde entonces se ha mantenido por debajo de los 190 millones de euros, mientras que en la última década el gasto en extinción siempre había estado por encima de los 360 millones.

 

 

La problemática de la nueva generación de incendios forestales es compleja, por lo que las soluciones deben apuntar en diferentes direcciones. Hay que establecer una política de prevención de esta nueva era en incendios forestales, abordando las causas que originan los incendios y las que lo propagan. Resulta evidente que no se puede seguir con un modelo obsoleto y que es momento de cuestionar los principios en los que se basa ese modelo tradicional de gestión de incendios.

 

 

Por otro lado, es fundamental que las administraciones cumplan con la normativa y que además realicen campañas de sensibilización a la población para crear comunidades “adaptadas al fuego”. A su vez, resulta necesario que estas administraciones destinen recursos a la investigación de las causas para poder plantear soluciones. Tal y como indica en publico.es el Presidente de la Asociación Española de Agentes Forestales Rubén Cabrero “No se están investigando los incendios cuando es imprescindible para plantear soluciones”. En el resumen del Ministerio del año pasado sólo Cáceres dedicó diez horas y media en total en recursos a la investigación. Si, has leído bien: diez horas y media en total.

 

 

Necesidad de una gestión forestal sostenible para proteger nuestros bosques así como a las personas que los habitan

 

 

De todo lo cual se deduce la imperiosa necesidad de comprometerse a encontrar soluciones y alternativas eficaces a la nueva generación de incendios forestales, esta situación harto compleja y de primera magnitud que afecta tanto a Empresas, Gobiernos locales, Medio Ambiente, Economías locales y regionales, Biodiversidad y Personas. En este sentido, el Proyecto de Investigación Medioambiental ASHES TO LIFE Project se presenta como una nueva alternativa que puede ayudar a paliar los efectos de esta nueva generación de incendios forestales.

 

ASHES TO LIFE #CuidaTuPielYlaDelPlaneta

ASHES TO LIFE

Queremos devolver a la vida los bosques incendiados transformando parte de sus cenizas en productos ecológicos. #CUIDATUPIELYLADELPLANETA

También te puede interesar

Incendio forestal

RECUPERAR LOS BOSQUES TRAS LOS INCENDIOS

EL SUELO: EL GRAN PERJUDICADO TRAS LOS INCENDIOS

LOS INCENDIOS SE APAGAN EN INVIERNO

INCENDIOS FORESTALES: CAUSAS, CONSECUENCIAS Y PREVENCIÓN

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *