CLASIFICACIÓN DE REFERENCIA DE LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS

Los servicios ecosistémicos incluyen todos los bienes de consumo directo o indirecto que podemos obtener de los ecosistemas. Conocerlos en profundidad y tener la posibilidad de cuantificar aspectos estructurales y funcionales de los mismos nos facilita, entre otras cosas, tomar decisiones que afectan directamente a su conservación, de ahí la importancia de crear una clasificación de referencia de los servicios ecosistémicos.

 

 

Tanto en el ámbito público como el privado, se ha notado una creciente conciencia ambiental. Cada vez, somos más las organizaciones que incluimos la variable ambiental en las decisiones estratégicas de la empresa. Y esto se debe a la mayor cooperación internacional en cuanto al desarrollo de políticas ambientales y a la definición de los marcos de trabajo globales que permiten actuar de una forma homogénea.

 

 

ANTECEDENTES

 

 

En el Consejo Europeo celebrado en París (Francia) en 1972, los jefes de Estado y de Gobierno reconocieron la necesidad de establecer una política comunitaria en materia de medio ambiente que acompañara la expansión económica y, como consecuencia, solicitaron un programa de acción.

 

 

Las distintas medidas que se han ido adoptando hasta la fecha, han permitido integrar la protección medioambiental en todas las políticas sectoriales de la Unión así como dotarla de personalidad jurídica.

 

 

Basándose en los principios de cautela, prevención, corrección de la contaminación en su fuente y “quien contamina paga”, la Unión Europea ha visto la necesidad de establecer un marco de acción internacional que permita determinar el valor de los ecosistemas.

 

 

Para ello, la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA, European Environment Agency), elaboró una clasificación de referencia de los servicios ecosistémicos denominada CICES (Common International Clasification of Ecosystems Services), y que está en permanente actualización.

 

 

Se trata de un marco conceptual internacional de los servicios ecosistémicos cuyo objetivo es facilitar la comprensión de los mismos a las personas, administraciones y empresas, ofreciendo la información de una forma más clara para que éstas puedan medir y analizar dicha información. En ningún caso, esta clasificación tiene como objetivo reemplazar a otras.

 

 

Utilizar herramientas de clasificación de referencia de los servicios ecosistémicos como la aportada por la CICES V5.1, facilita la toma de decisiones que favorecen su conservación. Fuente: modificado de Haines-Young (2016)
Infografía de la Estructura jerárquica de CICES V5.1 ilustrada con referencia a un servicio de aprovisionamiento “Plantas cultivadas” | ASHES TO LIFE

 

 

CLASIFICACIÓN DE LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS SEGÚN LA ESTRUCTURA CICES

 

 

Aun cuando la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio es la referencia que se utiliza usualmente para caracterizar los Servicios Ecosistémicos (SS.EE), a partir del año 2005 se han dado importantes avances respecto a la conceptualización, definición y clasificación de los mismos, particularmente en temas referentes a la operatividad del concepto para su valoración.

 

 

En este sentido, la clasificación de referencia de los servicios ecosistémicos CICES se presenta como una herramienta muy útil, pues además de facilitar una clasificación internacional de referencia, presenta la información en una estructura jerárquica de niveles anidados. De esta forma, a medida que se desciende progresivamente por la estructura, cada nivel es más detallado y específico.

 

 

Pero antes de mostrar esta estructura jerárquica, veamos dos características clave que diferencian a la clasificación internacional CICES del resto:

 

En primer lugar, la clasificación hace una distinción entre dos grandes grupos:

  • BIÓTICOS: Aquellos que están relacionados con organismos vivos (como puedan ser alimentos, materiales para la producción textil, etc.).
  • ABIÓTICOS: Aquellos que no se obtienen de seres vivos (como el agua dulce, los materiales minerales, las fuentes de energía fósil o renovable, etc.).

 

En segundo lugar, su marco establece 3 secciones principales (y no 4 como hacen otras clasificaciones), pues considera que los servicios ecosistémicos de soporte deben ser tratados como parte de las estructuras, procesos y funciones subyacentes que caracterizan las estructuras. Por ello, distingue entre estas secciones:

  • SERVICIOS ECOSISTÉMICOS DE PROVISIÓN O ABASTECIMIENTO: Aquellos productos obtenidos de la naturaleza para su consumo o utilización ya sea de manera directa o previo procesado.
  • SERVICIOS ECOSISTÉMICOS DE REGULACIÓN: Aquellos que hacen referencia a procesos ecológicos que mejoran o hacen posible nuestra vida.
  • SERVICIOS ECOSISTÉMICOS CULTURALES: Aquellos valores o beneficios no materiales que se obtienen de la naturaleza a través del enriquecimiento personal o espiritual, el desarrollo cognitivo, la reflexión, el disfrute de la naturaleza o los placeres estéticos que ofrecen los propios ecosistemas.

 

 

Vistas estas especificaciones propias de la clasificación internacional CICES, estamos en disposición de mostrar su estructura jerárquica de niveles anidados.

 

 

El nivel más general es el de “Sección”, que corresponde a las 3 secciones descritas anteriormente (servicios ecosistémicos de provisión, de regulación y culturales). En un nivel inmediatamente inferior, se muestran las “Divisiones”, y dentro de ellas, los “Grupos”. Éstos, a su vez, muestran las “Clases” y por último los “Tipos de Clases”. Para ejemplificar este sistema, veamos la metodología con el cultivo del cereal:

 

  • SECCIÓN: Provisión o abastecimiento.
  • DIVISIÓN: Biomasa.
  • GRUPO: Plantas terrestres cultivadas para nutrición.
  • CLASE: Plantas terrestres cultivadas con fines nutricionales.
  • TIPO DE CLASE: Cereales. La contribución ecológica al crecimiento de cultivos terrestres que se pueden cosechar y utilizar como materia prima para la producción de alimentos.

 

 

Cabe destacar que la clasificación CICES elaborada por la Agencia Europea de Medio Ambiente incluye en su última versión (5.1) un total de 96 servicios ecosistémicos distintos que pueden evaluarse en distintos ecosistemas. Esta versión ha sido revisada por la SEEA (Sistema de Contabilidad Económico-Ambiental), un marco para compilar estadísticas que datos ambientales con los económicos y que actualmente está dirigido por la División de Estadística de Naciones Unidas.

 

 

La estructura jerárquica de niveles anidados propuesta por CICES permite agregar más clases y tipos de clases a medida que surgen nuevas aplicaciones, de ahí que sea un marco internacional flexible que puede desarrollarse y adaptarse con el tiempo.

 

 

Es necesario desarrollar acciones y políticas que contribuyan a la conservación y al uso sostenible de la diversidad biológica, al bienestar humano y al desarrollo sostenible.
Es necesario promover iniciativas de conservación, mejora y cuidado de la naturaleza | ASHES TO LIFE

 

 

CLASIFICACIONES ALTERNATIVAS DE LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS

 

 

Como exponíamos al inicio de este artículo, con el tiempo numerosas organizaciones e iniciativas han contribuido con sus aportaciones a la generación de información y conocimientos científicos sobre diversidad biológica y servicios ecosistémicos relevantes para la toma de decisiones y la elaboración de normativas y políticas internacionales.

 

 

Bajo los auspicios del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (MNUMA) y tras varias reuniones de Gobiernos y otras partes interesadas, en junio de 2010 se acordó la constitución de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), que tenía como objetivo reforzar la interfaz científico-política sobre biodiversidad y los servicios ecosistémicos a fin de contribuir a la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica, al bienestar humano y al desarrollo sostenible.

 

 

En el año 2017, dicha plataforma generó una clasificación alternativa conocida como “Nature Contributions to People” (NCP) que incluía una variable importante al resaltar que los bienes y servicios que proporcionan los ecosistemas van más allá de los “productos básicos” (comodities), también aportan un “valor cultural” sobre la sociedad.

 

 

O dicho de otra forma: un alimento como el cereal, no es valorado exclusivamente por su componente nutricional, sino también por su componente cultural (asociado por ejemplo a la gastronomía o el disfrute). De esta forma, la clasificación NCP permite generar un marco más igualitario a la hora de interpretar los distintos bienes y servicios que, como sociedad, obtenemos de los ecosistemas.

 

 

La ventaja que ofrece esta clasificación de referencia de los servicios ecosistémicos es, precisamente, que pone en valor cómo los humanos experimentan la naturaleza. De ahí que sea considerada como una herramienta complementaria al marco convencional de gran utilidad, pues facilita la creación de políticas internacionales basadas en una información más amplia y diversa.

 

 

Tal y como exponíamos en el artículo de este mismo blog “Los servicios ecosistémicos: definición y clasificación”, conocer en profundidad este tipo de herramientas nos permite comprender la importancia de los ecosistemas y tomar conciencia del valor de los bienes y servicios que éstos nos aportan, Pero también, al ofrecernos la posibilidad de cuantificar aspectos estructurales y funcionales a través de procesos de evaluación más legítimos, nos obliga como especie a promover iniciativas de conservación, mejora y cuidado de la naturaleza.

 

 

Un ejemplo claro de este tipo de iniciativas que promueven la mejora de los entornos naturales es ASHES TO LIFE Project, un proyecto de investigación medioambiental pionero impulsado por Ashes To Life cuyo desarrollo permitirá recuperar los ecosistemas forestales que han sufrido incendios, devolviéndolos a la vida a partir de sus propias cenizas.

 

 

Así mismo, la restauración ecológica de estos espacios naturales, permitirá recuperar los servicios ecosistémicos asociados a estos espacios naturales tan indispensables para nuestra supervivencia. ¿Nos ayudas a desarrollarlo? ¿Nos ayudas a crear vida de las cenizas?.

 

ASHES TO LIFE #CuidaTuPielYlaDelPlaneta

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ASHES TO LIFE

Queremos devolver a la vida los bosques incendiados transformando parte de sus cenizas en productos ecológicos. #CUIDATUPIELYLADELPLANETA

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