LAS PEQUEÑAS GIGANTES DEL BOSQUE: LAS BRIOFITAS

Todos sabemos reconocer el musgo, ese manto verde que cubre troncos, rocas y suelos y que concede a los bosques un ambiente misterioso y tremendamente evocador. Pero pocos nos hemos detenido a pensar que en realidad no hay un solo musgo, sino muchos: 1.000 en España y 15.000 en el Planeta. Y todavía menos personas conocemos que los musgos son una línea evolutiva de un grupo de plantas llamadas briofitas, que engloba también a otros dos tipos de vegetales: las hepáticas y los antocerotas que, junto con los musgos, crecen en climas fríos o muy húmedos y son indispensables para el equilibrio hídrico y el buen funcionamiento de los ecosistemas. Es por ello que las briofitas están consideradas como las «pequeñas gigantes del bosque».

 

 

El término briofita, usado comúnmente para referirse a las plantas terrestres no vasculares, viene del latín bryon y griego βρύον bruon, musgo, y φυτόν phyton, planta. Este término se aplica a unas 24.000 especies de plantas pequeñas que crecen habitualmente en zonas húmedas sobre el suelo, troncos de árboles y rocas. Se cree que estas pequeñas gigantes del bosque, las briofitas, son las descendientes de las algas verdes y fueron las primeras en evolucionar hace 500 millones de años tras colonizar los espacios terrestres.

 

 

Pese a contar con ese gran número de especies, las briofitas son unas grandes desconocidas fundamentalmente por su pequeño tamaño, pues para poder distinguirlas es indispensable utilizar el microscopio. Como decíamos, se encuentran casi en cualquier ecosistema excepto en el mar (debido a que no toleran la salinidad) y crecen sobre una gran variedad de sustratos: rocas, árboles, troncos caídos, en el suelo, sobre hojas de plantas vasculares, a orillas de ríos, etc. A pesar de su amplia distribución, rara vez son especies dominantes debido a dos importantes limitaciones: su pequeño tamaño (normalmente no superan los 10 cm y muchos de ellos son microscópicos) y su incapacidad para evitar la pérdida de agua.

 

Las briofitas (pequeñas plantas no vasculares compuestas por hepáticas, antocerotas y musgos) son indispensables para el equilibrio hídrico y el buen funcionamiento de los ecosistemas.

 

 

PARTICULARIDADES DE LAS BRIOFITAS

 

Las peculiares características de las briofitas les permiten tener presencia en ambientes casi prohibidos para otros organismos: rocas desnudas, suelos de bosque donde apenas llega luz, profundidades de lagos dulces (hasta 150 m), costras de suelos semidesérticos, cursos de ríos o cortezas de árboles, etc. Es en estos entornos tan hostiles para el crecimiento vegetal donde sacan partido de su sencillez estructural y de su economía de crecimiento. Al ser organismos coloniales, estas plantas tienen la tarea de captar y almacenar el agua de lluvia que posteriormente liberan lentamente, siendo capaces de almacenar hasta 25 veces su peso seco.

 

 

Son capaces de tolerar adversidades ambientales como el frio (soportan la congelación), el calor (sus tejidos pueden alcanzar 70ºC de temperatura sin sufrir daños), la escasez y el exceso de luz, e incluso la carencia de nutrientes minerales. Hasta el punto que poseen una característica casi única entre las plantas: son capaces de sobrevivir incluso años en estado deshidratado, y al volver a humedecerse recuperan sus funciones vitales en tan solo minutos. En contrapartida, bajo condiciones ambientales más favorables, las briofitas son fácilmente desplazadas por otros organismos vegetales que crecen más deprisa.

 

 

FUNCIONES ECOLÓGICAS DE LAS BRIOFITAS

 

 

Las briofitas, éstas pequeñas gigantes del bosque, desempeñan un rol imprescindible en los ecosistemas debido a que:

 

  • Modulan la humedad ambiental, absorbiendo el exceso de agua de las lluvias y liberándola lentamente cuando el ambiente se hace más seco.
  • Regulan el cauce de los ríos. Y almacenan gran cantidad de agua. Según estudios, en bosques lluviosos y ecosistemas dominados por el musgo Sphagnum, las comunidades de briófitas actúan como grandes esponjas y ayudan a regular el cauce de los ríos.
  • Frenan la erosión, protegiendo el suelo de inundaciones violentas y entregando agua constante a los ríos y arroyos durante los meses más secos. Además son las primeras plantas en crecer sobre los suelos tras los incendios.
  • Interceptan, absorben y retienen los minerales. Disueltos en las aguas lluvias, permiten la incorporación de éstos en el ecosistema y disminuyen su lavado hacia los ríos y mares.
  • Facilitan hogar y proteccióna numerosos animales, especialmente invertebrados como insectos, arácnidos, rotíferos, nemátodos, moluscos y anélidos. A su vez, sirven de material de construcción de nidos para varias aves y pequeños mamíferos.
  • Favorecen la germinación de semillas. Son capaces de aportar la humedad suficiente para su desarrollo.
  • Permiten el asentamiento de plantas. La materia vegetal creada por el crecimiento continuo de capas de musgos y hepáticas sobre las rocas y la corteza de árboles, facilita el asentamiento y crecimiento de distintos tipos de plantas vasculares.
  • Fijan en Carbono atmosférico y liberan oxígeno. Constituyen una parte importante de la biomasa fotosintética activa.

 

Las briofitas desempeñan un rol imprescindible en los ecosistemas.

 

 

IMPORTANCIA DE LA CONSERVACIÓN DE LAS BRIOFITAS

 

 

En los últimos años, las briofitas se han incorporado en muchos países, incluida España, a los inventarios de conservación de especies. Las principales amenazas que sufren las briofitas son consecuencia de las actividades humanas, que frecuentemente ocasionan la destrucción o alteración de sus hábitats típicos por contaminación, urbanización de espacios, construcción de infraestructuras, erosión, modificación de cursos de agua, deforestación, incendios, presión turística, extracción de agua, drenaje de zonas húmedas, uso de herbicidas y recolección abusiva de grandes cantidades de musgos utilizada para decoración en fechas determinadas o para jardinería.

 

 

Dado el alto valor ecológico de éstas pequeñas gigantes del bosque y las funciones que cumplen en los ecosistemas, resulta necesario tomar conciencia ambiental y conservar los hábitats donde tienen presencia: humedales y zonas boscosas.

 

 

En este sentido, el desarrollo de nuestro Proyecto de Investigación Medioambiental ASHES TO LIFE Project que tiene como objetivo la restauración ecológica de los bosques que han sufrido incendios, cobra vital importancia para la conservación de estas pequeñas gigantes de los bosques: las briofitas.

 

ASHES TO LIFE #CuidaTuPielYlaDelPlaneta

ASHES TO LIFE

Queremos devolver a la vida los bosques incendiados transformando parte de sus cenizas en productos ecológicos. #CUIDATUPIELYLADELPLANETA

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